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Lunes, 17 Noviembre 2014 18:39

Miguel Abellán:"Lo que empezó siendo como un juego, me di cuenta que era mi verdadera vocación"

Escrito por  J.Carlos Martín

Miguel Abellán Usera, Torero de Arte y Valor donde los haya, ha demostrado en numerosísimas ocasiones que su vida es por y para los Toros.

Este madrileño del barrio de Usera consiguió ayer en Las Ventas de Madrid una gesta importantísima de compromiso y vergüenza torera, con cornada, con una reciente operación, con un fuerte traumatismo, con una gallardía que emocionó (como otras tantas veces) a un público que reconoció su esfuerzo por seguir siendo un Torero de Madrid.

Así ha sido siempre en su carrera, vaciándose en cada tarde, sin excusas, con emociones contenidas gracias a que su concepto del toreo es y ha sido: Arte, Valor, Temple y Verdad.

Y eso es lo que nos trasmite en esta humilde entrevista donde nos narra sus comienzos en esta profesión, que si no la amas, no la vivirás como él.

  • ¿Cuándo sintió la llamada del toreo?

Desde muy chiquito, con cinco años, ya recuerdo que quería ponerme delante de las Becerras, y lo que empezó siendo como un juego más tarde me di cuenta que era mi verdadera vocación y que quería ser Torero, así que me apunté a la Escuela Taurina de Madrid y ahí tuve la ocasión de aprender, de torear las Becerras y luego los Novillos sin Caballos.

  • ¿Cómo recuerda Miguel Abellán esos inicios?

Fueron los que más cariño recuerdo, los más bonitos porque era todo inocencia y en esos momentos lo único que quería era torear,  me daba igual que fueran de un hierro o de otro, de una Ganadería o de otra, yo lo que quería era torear. Lo recuerdo con mucho cariño y mucha ilusión. Recuerdo que el primer becerro que toreé fue en la cárcel de Carabanchel, era una clase de exhibición para los presos. Luego en la Escuela de Madrid vieron la condición que yo tenía, que tenía aptitudes, confiaron en mí y me dieron la oportunidad de seguir toreando Novilladas sin Picadores. Toreé muchas en lo que nosotros llamamos "El Valle del Terror", en la Sierra de Madrid, unas Novilladas muy serias y duras, sirviéndome para curtirme.

  • ¿Fue difícil buscar oportunidades?

La verdad es que tuve mucha suerte, porque una vez que ingresé en la Escuela no tuve necesidad de ir a Capeas, a Tapias (aunque sí que fui a alguna), ellos se encargaron de todo, de enseñarme el oficio, de torear...y afortunadamente lo aproveché. Esta misma la tuvieron otros y no la aprovecharon tanto, si no te arrimabas no te volvían a llevar.

  • En todo Torero hay una persona que nos fue imprescindible para nuestra formación.

Por supuesto que mi padre fue una persona muy importante que junto a la Escuela fueron los que me forjaron como torero.

  • Un momento inolvidable es siempre el debut de Luces.

Fue maravilloso, en el Coliseo Balear, en Palma de Mallorca un cinco de Agosto. Una experiencia inolvidable pues salí en hombros,  sueñas con ese primer día que vistes de Luces y yo lo conseguí. Unos recuerdos muy bonitos tengo.

  • ¿Cuál fue la clave del despegue de Miguel Abellán como Novillero sin Picadores?

Mi paso por el Certamen que organizaba Canal + de Novilladas sin Picadores en Chinchón, del que resulté ganador y a partir de ahí se fijó en mí el Ganadero Victorino Martín, me llevó a vivir a su Finca siendo el primer apoderado que tuve en mi carrera. Así que esas Novilladas de Chinchón fueron las que me lanzaron por el mundo del Toro.

  • Para rematar la Faena, un consejo para todos los que aspiran a ser algún día Figuras del Toreo.

Como decía mi padre, arrimarse y sacrificarse, que una te lleva a otra. Decía "piensa que esta es la última y si no estás bien no te saldrá otra, si estás bien sí te saldrá". Tener como objetivo la afición, vivir por y para el Toro y arrimarse.