EL DOMINICAL
Domingo, 30 Diciembre 2018 14:05

No es "casposa" la España taurina, ministro, sino libre, solidaria y leal

Escrito por  Jesús López Garañeda

Eso de renegar de donde uno viene, no te va a hacer más grande ni entre tu propia gente. ¡Qué decepción, ministro!.

El hijo que tuvo un padre novillero y que hoy ocupa un alto cargo en el organigrama del partido político que en otro tiempo tuvo grandes hombres dedicados a defender y honrar la Fiesta de toros y que hoy se ha doblegado a extrañas componendas y razones ausentes de atención ciudadana de los necesitados, de los piojosos y de cuantos no tienen nada para conseguir que mejore su vida y se reparta tantos bienes terrenales como administran en la tierra tal cual si fueran el padre eterno, es quien ha calificado de casposa la visión de España, según la cual todos los españoles tienen que ser toreros o cazadores, criticando el españolismo trasnochado y antiguo.

Estos políticos que han llegado de carambola a la poltrona dirigente de sus correligionarios y administran bienes y haciendas de los demás, se permiten el lujo de crear y considerar el estereotipo con la fiesta de los toros, en lugar de defender la libertad y el respeto que luego piden para sí cuando vienen mal dados los tiempos. Llamar “casposos” a quienes nos gustan los toros es, en la definición coloquial, aplicado a personas de escasa condición moral y humana.

Protesto desde esta tribuna con toda mi escasa fuerza contra lo que ha declarado este hijo de “Carbonerito“, el novillero que fue hasta que la guerra civil truncó su carrera, pues quién puede calificar a los demás tildándolos de inmorales cuando él mismo, hijo de torero, asiste a ver las corridas en Valencia como hizo en la última feria de Fallas, acompañando al Presidente de la Diputación y a la presidenta del PP valenciano y se ríe y disfruta del espectáculo en sitio preferente del callejón, en lugar de considerar que se le puede pegar la caspa de los piojosos taurinos a los que ha denigrado.

Eso es todo hipocresía. Todo interés que posiblemente se vuelva contra él y contra su propio partido cuando llegue el momento de una confrontación electoral. La España taurina es noble, leal, trabajadora, solidaria y siempre dispuesta a entregarse por la causa que defiende.

Los socialistas que ahora se han hecho antitaurinos y pocos de esa congregación alzan la voz, mostrando su disconformidad por esas palabras del ministro Ábalos, el hijo de Heliodoro “carbonerito”, indignan a los aficionados a la Fiesta de toros y aquellas palabras del Diario de Cuenca que relata en una reseña de 1935 como novillero sin caballos prometedor, “por su arte, por su valor, y por su deseo de satisfacer al respetable” han quedado muertas para siempre.