EL DOMINICAL
Domingo, 22 Julio 2018 12:33

Taurinos ¡que no podemos permanecer callados!

Escrito por  Jesús López Garañeda

Siguen llegando y haciéndose ver los lamentos por las muchas humillaciones que sufre la fiesta de los toros en su misma entraña en especial por la falta de respeto que tienen los arcangélicos exhibicionistas de la bondad hacia todo lo que huela a toro.

A todo esto, se hace preciso recabar fondos económicos para poder combatir en esta guerra incruenta en las teclas de ordenador, pero plena de rudeza, violencia, desprecio y rechazo en la vida taurina de cada día sin que nadie quiera ponerse a echar una mano verdaderamente.

Centraré el comentario en tres aspectos y tres lugares que aportan al erario público mucho más dinero y recursos que lo que dan esos parásitos de la sociedad que se agarran como garrapatas a la subvención de todos, a la ayuda pública y al estipendio por dedicar idas y venidas a entorpecer, protestar, herir y si se puede acabar con la fiesta de los toros, esa que goza, dicen unos de extraordinaria salud, y otros que está en las apuras dando las últimas boqueadas tras una vida generosa y radiante. Y estos tres lugares son la Comunidad de Madrid que recibe directamente un generoso canon por la plaza de las Ventas; la Real Maestranza de Caballería de Sevilla que debería prevalecer en su esfuerzo y trabajo para engrandecer una fiesta y enorgullecerse de ella en lugar de adoptar posturas más o menos convenientes a las nuevas corrientes que asolan las conciencias de postura  y vaciedad y, ahora que estamos en julio, la gran feria taurina de San Fermín, la Casa de Misericordia de Pamplona, con llenos espectaculares todos los días y recursos ingentes entregados por los toros a la causa llamada de beneficencia a indigentes en otros tiempos y ahora de solidaridad humana, mientras un torero pide permiso a un hipócrita con chistera para mostrar su toreo al público.

Solamente estos tres grandes pilares, junto al de los aficionados, completarían las cuatro patas de una mesa en la que poder partir y compartir el pan entre todos aquellos que tienen en su vida a la Tauromaquia como bandera y enseña de una forma de vida y de entenderla.

Por ejemplo en el portal de “MUNDOTORO”, aparece un editorial que marca, como en otras ocasiones capitales ha hecho, un hito en su historia reciente con un escrito titulado “La dignidad no es negociable“. Les recomiendo su lectura, despacio, y fijándose bien en lo que ahí se dice con toda razón, con todo el orgullo, con toda la fe y con todo el sentimiento. Este es el enlace. http://www.mundotoro.com/noticia/la-dignidad-no-es-negociable/1379773

La lucha diaria aquí la empezaron los llamados “toreros populares” y la experiencia ha dejado una estela de recuerdo merecedora de, al menos ser conocida. Aquí no hay ninguna broma con la Fiesta de los toros. Por eso los taurinos no pueden ni deben permanecer callados.