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Domingo, 03 Junio 2018 13:40

Santa Coloma, el encaste ya huérfano del Conde ganadero

Escrito por  Jesús López Garañeda

El título nobiliario creado por el rey Felipe III en 1599 a favor de Pedro de Queralt e Icart viene referido  al municipio catalán de Tarragona Santa Coloma de Queralt. En la actualidad es el personaje que aparece en la fotografía el décimo tercer Conde de Santa Coloma.

Enrique Queralt Chávarri propietario en Sevilla de la casa palacio del Conde de Santa Coloma, hoy en remodelación, donde se gestó, formó y constituyó la administración y desarrollo de la ganadería que en estos momentos concita las mejores atenciones de respeto y valía de los aficionados a los toros y que hoy ya está olvidado y en otras manos desde 1932 cuando el Conde tuvo que vender toda su ganadería haciéndose girones y parcelas por otras casas y líneas como Buendía (Aquí encajan las ganaderías de Herederos Felipe Bartolomé, Bucaré Joaquín Buendía Peña, Hernández Pla, Rehuelga, La Quinta, Pérez de la Concha); Graciliano Pérez-Tabernero (Aquí figuran Herederos José María Escobar, Esteban Escolar Herrero, Juan Luis Fraile,La Fresneda, Alipio Pérez Tabernero, José Juan Pérez Tabernero Población y Pilar Población del Castillo) y Coquilla (aquí entran Coquilla de Sánchez Arjona y Víctor Huertas). Sin olvidar las mezclas en la de Hoyo de la Gitana, Herederos de Sánchez Fabrés y San Martín.

Allá por principios del siglo XX fue cuando el abuelo compra en 1905 los toros y vacas Ibarra a Manuel Fernández y otras reses a Saltillo y  su hermano Hipólito es el otro ganadero muy conocido por su título nobiliario de Marqués de Albaserrada.  En 1912 se produce la venta de 173 cabezas de ganado de Santa Coloma al Marqués por 22.668 pesetas para formar este su ganadería, que años después sería la actual de Victorino Martín.

El tiempo ha ido pasando y donde hubo nidos antaño ya no hay pájaros hogaño, con lo que Enrique Queralt, que aún conserva su bonhomía y encanto como persona afable y respetuosa, habla y no para de los orígenes, del comienzo del paso histórico de su título nobiliario a los anales por razones taurinas más que por cuestiones políticas y de servicio al rey de España.

En fin, así con las cosas que van y vienen en la vida de los pueblos y las personas. Pero como nosotros queremos dejar constancia de la belleza y singularidad del animal morfológicamente creado por esta familia ganadera y andaluza entre los mejores toros del sol, queridos y apreciados por los toreros de otros tiempos y en más de una ocasión rechazados en general por los actuales debido a la agresividad. En el campo se causan gran número de bajas y en la plaza suelen salir encastados, repetidores y bravos en el caballo, aunque en la muleta desarrollan mucho sentido, pues aprenden pronto, quedándose cortos y con un defecto acusado, la embestida con la cara a media altura.

La aportación de personajes ilustres a la historia de la ganadería brava es digna de resaltar y significar pues no en balde, gracias a ellos el animal más bello y pujante de la naturaleza sigue mostrándose en su conformación vital por los campos y plazas de toros.