Noticias

Publicidad

Servitoro

Lunes, 14 Enero 2019 21:39

Niños que juegan al toro…en Esparragosa

Escrito por  Jesús López Garañeda

Los comienzos, el principio, el nacimiento, lo fundamental que a veces se olvida, cuando no se desprecia, es cuanto da sentido luego a metas mayores y de otra envergadura.

¡Cuántos de nosotros, los que ya peinamos canas, hemos jugado al toro de pequeños por nuestras calles y plazoletas de los pueblos en donde pasamos la infancia!. En el medio rural raro es que no se encuentre un solo pueblo, una sola localidad, una sola pedanía en donde no se haya jugado al toro. Carreras y gritos, risas y alegrías, alguna que otra caída y revolcón, iban unidas a ese juego sencillo, solidario y emocionante en el que se remedaba a los toreros y también a esos mayores que burlaban y cortaban el toro durante las fiestas patronales.

Pues bien. Un pueblo de Badajoz, Esparragosa de Lares, ha construido en uno de sus parques infantiles toriles, burladeros y talanqueras para que los niños que quieran jueguen al toro. Dicho recinto acoge a muchos infantes todos los días que juegan al toro entre carreras, lances y gritos jubilosos.

En las fiestas patronales de Esparragosa que celebran en agosto en honor de la Virgen de la Cueva no falta tampoco el jueves lardero y las vaquillas corren por sus calles para disfrute de la afición en ese valle del Zújar. Toda esa afición se encauza hacia los niños, poniéndoles un recinto para que jueguen al toro, y donde chicos y chicas se ven para jugar sin necesidad del móvil:

“Y en la tardecica, 
En nuestra plazuela, 
Jugaré yo al toro 
Y tú a las muñecas…

Y en mi caballito 
Pondré una cabeza 
De guadamecí, 
Dos hilos por riendas;

Y entraré en la calle 
Haciendo corvetas, 
Yo y otros del barrio, 
Que son más de treinta;

Jugaremos cañas 
Junto a la plazuela…”

Para mantener viva la afición e inculcar su valor a las nuevas generaciones estas actividades y métodos didácticos muestran, enseñan y forman a los niños en el respeto al mundo del toro y el valor solidario de los toreros.

Ayer fue Bayona y hoy Esparragosa poniendo en claro y sin miedo en sus pueblos la enseñanza de la fiesta de toros a quienes vienen detrás. Eso es lo que importa.